PersonalidadesÁngela Mainat y Manel Esteller
Me es grato compartir con vosotros la entrevista que le pude hacer a una persona de relevancia del mundo de la medicina. Uno de los grandes nombres de la ciencia a nivel mundial y de orgullo local por ser “de la casa”. 

He tenido esa suerte, merecidamente o no, y considero que las opiniones y experiencias que decidió compartir el doctor son dignas de vuestro escaso tiempo.

A mí me sorprendió la experiencia, no solo porque las aportaciones conceptuales superaban a las expectativas, sino porque el alabado superstar de la ciencia contrasta por ser innegablemente humano, cercano y francamente simpático. Campechano podríamos decir.

De ahí, probablemente, su disposición de dedicarle tiempo a las preguntas de una alumna de Bellvitge. Mi suerte, y la vuestra!

Breve orientación por dónde va esta entrevista, cuál era el enfoque: 

De Manel Esteller existen miles de entrevistas, miles de veces ha tenido que divulgar “¿Qué es la epigenética?”. Online y offline se encuentra innumerable material de sus trabajos, ya sean papers académicos o entrevistas con los medios. 

Creo que nos pondremos de acuerdo en que el mundo no necesita otro relato explicándonos algo que:

  • Primero, otros han explicado ya mucho mejor.
  • Y segundo, es una base de conocimiento que se da por entendida. Tanto en médicos, como en estudiantes.

Por ese motivo, creo que si se presenta la ocasión de preguntarle algo a Manel Esteller, debería ser algo que, por lo menos, intente aportarnos algo nuevo y pueda resultar de valor para algunas personas, en este caso, para los estudiantes de medicina.

Así que, no hablaremos por enésima vez de una información que ya tenemos disponible si la buscamos, sino que intentaremos hacerle al Dr. Esteller preguntas desde otra perspectiva: la del futuro médico.

Fin del trailer.

DR. MANEL ESTELLER IN A NUTSHELL

  • Es un chico del Baix Llobregat, ​​de Sant Boi.
  • Se gradúa en Medicina en el ’92.  En el ’96 obtiene con honores, of course,  el PhD en Genética Molecular. Siempre en la UB. 😉
  • Enseguida se lanza a buscar experiencia en el extranjero: primero investigando en Escocia, después 5 años, muy fructíferos, en EEUU. De hecho, es allí donde queremos empezar la historia del investigador exponencial de Bellvitge…ahora Director del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras
¿QUÉ PASÓ EN AMÉRICA? (¿Y POR QUÉ NO HABÍA PASADO AQUÍ?)

Pues, no mucho. Sólo rompió el paradigma de la genética tradicional. Y eso que originalmente Manel Esteller venía de la biología molecular, no era genético. 

Entonces ¿cómo le fue posible hacer historia en el campo de la genética?

Long story short:

Esteller tenía un proyecto en USA donde estudiaba genéticamente a dos niñas gemelas idénticas. Se suponía que estas niñas debían ser genéticamente idénticas, pero se encontró con diferencias significativas en su evolución, por ejemplo, en el desarrollo desigual de tumores, de DM, o de depresión.

A raíz de ello, postuló que había “algo” que regulaba la expresión génica.

¡Y aquí comienza la historia de la epigenética! 

Manel definió el papel de las influencias ambientales sobre nuestro genoma, describiendo dos mecanismos principales: la hipermetilación y la modificación de las histonas.

Esto es sólo como breve recordatorio. En este link lo encontrarás mucho mejor explicado de lo que podría hacerlo yo. Y no perdamos más nuestro valioso tiempo con Esteller repitiendo cosas que todos deberíamos saber.

El encuentro

Entrevistar a l’Esteller son palabras mayores. Sería un trabajo importante para cualquier periodista. Y como estudiante, me conciencio de la inmensa suerte que he tenido y de que esta conversación es un privilegio. Espero transmitir mi experiencia con emoción, pero con humildad, ya que haber tenido suerte no da para presumir. 

Era la primera vez que entraba en el “Laboratori de l’Esteller” en Hospitalet antes de su traslado al campus biomédico de Badalona. El ICO és un centro que los estudiantes de Bellvitge conocemos muy bien y que forma parte de “casa nostra”. Allí estudiamos asignaturas como Oncología, Radioterapia, y otras. Pero los laboratorios del Dr. Esteller nunca formaron parte de nuestro recorrido. 

Lo primero que me llamó la atención fue el elevado nivel de las instalaciones. Transmite estándares de seguridad y profesionalidad a un nivel superior a la media española. La entrada es restringida, puertas anchas automáticas de vidrio, interfonos y cámaras de última tecnología. (Tal vez cabría preguntarse el porqué de ese nivel de seguridad, pero supongo que tiene su razón.)

Las instalaciones que pertenecen al equipo del Doctor son de un tamaño importante. Hablar de “un laboratorio” realmente no le hace justicia.

Nos reciben con mucha cordialidad y simpatía. Se respira buen rollo. Nos encontramos la sala donde está prevista la entrevista ocupada por un grupo de unos 30 investigadores. Se les comenta que la sala la necesita Manel y, sin dudar ni un segundo, las 30 personas recogen sus pertenencias y evacuan la sala. 

Yo me instalo, mi amigo Andrés saca su cámara y la calienta. Estamos listos.

Nuestro objetivo no se hace esperar. Llega el doctor. 

Primera impresión: este investigador tiene mucha más experiencia en tratar con los medios y responder a entrevistas de las que se esperaría de un científico. Se mueve con total seguridad y profesionalidad ante la cámara. Diseña y estructura el recorrido de la visita y hasta muestra muy buen criterio para sugerir los mejores fondos para las fotos. 

Primero el tour y las fotos, y a continuación, la entrevista. 

Al sentarnos me encuentro ante una persona abierta, con ganas de transmitir. Se comunica con facilidad y ganas. Se nota que le gusta lo que hace, que lo vive y que le gusta compartirlo. A cualquier pregunta me contesta sin dudar, con conocimientos transversales y a una velocidad extrema. 

Tiene mucho que decir y sabe expresarse, mejor dicho, comunicarse. Ese hecho me llama la atención porque es una cualidad que, en principio, no forma parte del portafolio estándar de un científico y, muchas veces, eso mismo es un factor de limitación para los investigadores y para la ciencia en sí. La incapacidad de poder comunicar su labor de forma atractiva es un hándicap que frena a ese sector y limita su potencial.

Debemos suponer, pues, que esta cualidad forma parte de los dones que posibilitaron a Esteller una trayectoria tan exitosa.

La Entrevista

  • Profesor Esteller ¿El trabajo que realizas habría sido posible sin las actuales innovaciones tecnológicas?

Seguramente habría sido posible, pero mucho más difícil. Es decir, ideas parecidas a las que ahora tenemos nosotros se han tenido en el pasado, pero no había una tecnología adecuada para desarrollarlas, para demostrar si eran ciertas o no. 

Yo llevo 25 años haciendo investigación biomédica. Al empezar, la técnica era muy primitiva. Íbamos a un gen y a una proteína, uno a uno. Un gen, una proteína, y una alteración en un cáncer. Era un proceso muy lento e ineficiente. Y eso se mantuvo así durante muchos años, aproximadamente hasta el 2001

  • ¿Qué sucede en el 2001?

A partir del 2001 y el 2002 se introdujeron nuevas técnicas que revolucionaron la secuenciación genómica. Se dio un paso gigantesco, que inicialmente fue más grande en la genética que en la epigenética, porque en la genética la técnicas eran más sencillas. Pero en los últimos cinco años las técnicas genéticas se pueden aplicar también a la epigenética, y eso nos permite estudiar millones de puntos de información. 

  • ¿Trabajas más con la probeta o con el ordenador?

Está cambiando tanto la tecnología, que cada vez más hemos tendido a pasar del laboratorio de la probeta, al laboratorio del ordenador. Y eso supone también un cambio de paradigma en lo que podemos hacer en el laboratorio. Ahora abordamos cosas que hasta hace poco eran impensables. 

Antes estudiabas 20 tumores y una alteración epigenética, y podías necesitar todo un año. Con las nuevas tecnologías podemos estudiar dos mil tumores en una semana. 

Se necesita una nueva generación de ingenieros informáticos y de matemáticos que ayuden a los biólogos a interpretar todo este alud de datos para poder identificar patrones relevantes y, de esta manera, elegir los fármacos más adecuados para cada caso. Por eso hoy en día los centros de investigación biomédica integran departamentos de big data.

  • Además de la cantidad de información ¿Ha aumentado también la calidad? 

Por descontado. Ha aumentado la cantidad y también la calidad de la información. Antes podías analizar un solo punto de información. Ahora tienes la posibilidad de estudiar seis mil puntos de información a la vez y eso hace que los resultados sea mucho más completos y también mucho más complejos. La complejidad es buena. Al final, se demuestran unas ideas sencillas, pero que provienen de una información muy extensa y compleja que, hoy en día, las nuevas tecnologías nos permiten manejar y analizar cada vez con más precisión y eficacia.

  •  ¿Cómo le explicarías a un niño lo que haces?

Si, por ejemplo, ese niño tiene un gato, y el gato se muere, yo le preguntaría: “¿Tú quieres volver a tener ese gato?” y el niño respondería: “Sí, quiero volver a tenerlo”. “Pues yo te lo haré en el laboratorio”

Y clonaría su gato a partir de DNA del gato muerto y le daría el nuevo gato clonado. El niño jugaría con él, pero seguro que al cabo de unos días me diría: “Este gato se parece mucho a mi gato, pero no es mi gato”

  • ¿Aunque fuese genéticamente idéntico?

Sí, porque aunque genéticamente sea idéntico, epigenéticamente es diferente. Es decir, no ha aprendido a tratar con ese niño desde que era pequeño y eso ha provocado que tenga una activación genética diferente que hace que sea un gato diferente. La epigenética es lo que provoca que, cuando haces una “fotocopia” de un ser vivo, esa fotocopia no sea igual, que salga un poco borrosa…

  • ¿De todos los proyectos que desarrollas actualmente cuál es tu favorito y por qué?

¡Uf! (dificultad para responder), eso es complicado

  • ¿Es como preguntarte cuál es tu hijo favorito?

Si!

  • ¡Pero todos sabemos que tenemos nuestros favoritos!

Pero es complicado escoger un sólo proyecto.  Soy una persona que tiene una tendencia natural a la curiosidad extrema, a la expansión extrema, en el sentido que me interesan muchas cosas. Pero, contestando a tu pregunta, una de las cosas que más me interesa es encontrar biomarcadores de respuesta a los fármacos. Marcadores epigenéticos. 

  • ¿Y por qué ese interés especial?

¿Por qué? Porque quiero que cada paciente reciba el tratamiento adecuado, el fármaco adecuado. Por lo tanto quiero definir muy bien los tumores para decidir por qué este paciente en concreto debe recibir este fármaco en concreto y no otro.

  • Es decir, ¿medicina personalizada?

Exacto. Medicina personalizada. Esto implica ir al detalle de cada tumor para conseguir que se produzca una verdadera respuesta a un fármaco, sin provocar efectos secundarios significativos.

Todos los tumores humanos tienen un defecto que los hace susceptibles a un fármaco. A veces no tenemos el defecto y a veces no tenemos el fármaco. Esto no quiere decir que no intentemos continuamente buscar estos puntos débiles de la coraza del cáncer. Lo intentamos y lo conseguimos cada vez más

  • ¿Cuál dirías que es el fármaco que más ha triunfado en este sentido?

Hay varios fármacos que han cumplido los objetivos que buscamos, muchos de ellos han tenido respuestas, por ejemplo, inhibidores de la tirosina quinasa asociados a alteraciones genéticas como el Herceptincontra el oncogen HER2 en cáncer de mama o el inhibidor de la translocación BCR-AB en la leucemia mieloide crónica.

Antes había casos específicos de leucemias que, cuando te las diagnosticaban, eran incurables y te morías en un mes y medio. Pues bien, hoy estos subtipos de leucemia son totalmente curables, sanan el 90 por ciento. ¿Por qué? La leucemia no ha cambiado, sigue siendo igual de mala. Lo que ha cambiado es que hemos encontrado un fármaco a partir de la lesión, que se adapta perfectamente a la leucemia y no ataca ninguna otra célula del resto del cuerpo humano. Solamente aquella leucemia. En el Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras seguimos investigando en esta líneas.

Y esto, que hemos encontrado en las leucemias y otros linfomas, la idea es que tiene que pasar en muchos tumores. Sé que sucede en un porcentaje significativo de tumores de mama, de pulmón, etc.

Yo también añadiría aquí los nuevos fármacos que, obviamente, a mí me gustan mucho, que son los fármacos de la inmunoterapia, ya sea inmunoterapia por fármaco, que lo que hace es eliminar la protección de la célula tumoral para que el sistema inmunológico pueda comérsela, o terapias con células de defensa modificadas que se pueden subministrar al paciente para que se coman el tumor. 

Básicamente, es como un autotrasplante de linfocitos T modificados. Esto se utiliza para las leucemias y linfomas, pero seguramente un día se usará para cualquier tumor humano más sólido.

  • De todas las tecnologías que están al servicio de la medicina ¿de cuál te esperas en el futuro más potencial para tu investigación? ¿Cuál será la más disruptiva?

Yo creo que lo más disruptivo sería que el análisis genómico fuera casi instantáneo. Es decir, ahora vas a la farmacia, te pinchan el dedo te ponen un brazalete y te dicen: “de la glucosa estás así y de la presión estás asá”. Y te lo dicen instantáneamente, en la farmacia, de forma ambulatoria. 

Pues el día que, de forma ambulatoria, instantáneamente, te puedan decir: “Mira, tienes metilado el GP16 y hay tal vez una célula tumoral que está dando vueltas por ahí. Ve al médico enseguida”. Porque, si un tumor se detecta a tiempo, puedes hacer un tratamiento rápido. Y el médico puede hacer más, porque el cáncer no aparece de un día para otro. No es una infección. Requiere un tiempo de crecimiento y, por tanto, en seguida que lo veas… ¡A por él!  Por eso lo ideal es que lo puedas detectar cuando es pequeñito. 

Esta “genética ambulatoria” estaría realmente muy bien…

  • ¿Colaboras con grupos de investigación o empresas tecnológicas para que estas ideas se hagan realidad?

Sí. Nosotros tenemos varias colaboraciones con institutos de nanotecnología, por ejemplo, para intentar mezclar la nanotecnología, la genómica y la epigenómica. También colaboramos con empresas de biotecnología para intentar diseñar dispositivos en este sentido.

Estamos muy interesados. Ya hay tres tests desarrollados en nuestro laboratorio que se están usando en la práctica clínica. Y eso es debido a nuestro interés para que estos descubrimientos salgan del laboratorio. 

Nuestro laboratorio hace descubrimientos en muchas cosas, sí, pero también tiene un interés especial en que el descubrimiento llegue al paciente y no se quede tan solo en la difusión del mismo.

  • Esta pregunta es para los estudiantes de medicina. ¿Cómo eras de estudiante? ¿Qué asignaturas te gustaban más? ¿Había algunas que odiabas?

A ver, yo era una rara avis. Se podría preguntar ¿por qué elegí estudiar medicina cuando podría haber estudiado biología, bioquímica o biofísica?

  • Pues lo pregunto: ¿Por qué elegiste estudiar medicina?

Pues porque quería entender los procesos biológicos desde el punto de vista de la enfermedad, es decir, qué hay detrás de las células que vemos en el laboratorio.

  • ¿Eso lo tenías claro a los 18 años?

No, antes. A los 15 años ya sabía que quería ser médico, pero no para el paciente que tuviera delante, sino para el siguiente. Y eso es debido a que, a veces, al paciente que tienes por delante, no puedes curarlo y eso genera mucha frustración. Por lo tanto, yo quería curar al siguiente paciente. Y eso es lo que he estado haciendo. Investigar y proporcionar herramientas para curar al siguiente paciente. 

Con lo que investigamos hace 10 años, no pudimos salvar a pacientes de hace 10 años, pero sí que podemos salvar a un paciente de hoy en día gracias descubrimientos de hace 10 años.

  • Y como estudiante de medicina ¿cómo eras?

Yo era de los pocos estudiantes que no quería hacer una práctica clínica directa, sino que prefería el estudio de los pacientes. Esto, en las clases de medicina de hoy en día no llega ni al cinco por ciento. 

¿Qué más puedo decirte? Me gustaban más las asignaturas del conocimiento de las enfermedades. O sea: fisiología, bioquímica, biofísica, biología. También me interesaba particularmente la oncología. Y también la neurología, porque es la última frontera.

La tercera que me interesaba era la endocrinología, porque es muy molecular, hay mucha alteración de receptores y puedo entender cómo funciona. 

Y, francamente, lo que me costaba más y disfrutaba menos era todo lo relacionado con memorizar apartados y subapartados.

  • ¿Qué cambiarías de la enseñanza de la medicina si estuviera en tus manos?

Hay varias cosas que no se hacen en la enseñanza de medicina y deberían hacerse. Cada vez la medicina es más social. Entonces el médico debe saber explicar lo que está haciendo, es decir, hay que enseñar a los futuros médicos cómo explicar al paciente lo que se está haciendo, de una manera llana y entendible. Que el médico no sea sólo un técnico, un mecánico de un taller de coches, que llega un paciente y le repara cuatro cosas. No. Hay que explicar bien al paciente qué se está haciendo. Esto es muy importante. 

Después está el tema de emprendedores, médicos emprendedores, que es una salida profesional posible y que nadie te la dice durante la carrera. Habría que enseñar un poco sobre este mundo del médico emprendedor.

Creo también que otra cosa necesaria sería que, durante la carrera de medicina, se dedicara más tiempo a la investigación. Obligar a los estudiantes a pasar más tiempo en los laboratorios. Ahora sólo hacen las prácticas mínimas de la asignatura. En otros países, lo que se hace es que, durante la carrera, tienes que estar dos o tres meses cada año en el laboratorio y, de esta manera, los estudiantes, al terminar, ya habrán participado en proyectos de investigación. Y esto ayuda mucho, porque así ya habrán adquirido un interés por la investigación y podrán desarrollar mejor su trabajo profesionalmente en una empresa.

  • Pero hay pocos médicos investigadores ¿No es cierto?

La verdad es que sí que hay médicos que se dedican a la investigación. Lo que pasa es que muchos solo son conocidos por su labor de investigadores y no se sabe que provienen de la medicina. Grandes descubridores como Bert Vogelstein o Miguel Beato uno era un pediatra, otro era un citólogo, pero nadie sabía que originalmente eran médicos, porque se habían dedicado exclusivamente a la investigación. 

Yo creo que es importante que haya una investigación hecha por médicos.  Por eso digo que tenemos que formar a estos médicos-investigadores, porque creo que tenemos un déficit claro.

  • ¿En qué factores dirías que basas más tu opinión? ¿en experiencias profesionales o en estancias en el extranjero? ¿Qué te ha influenciado más?

 Un cambio muy importante y positivo hoy en día es que los estudiantes de medicina los veranos van de Erasmus y, en mi época, eso no pasaba y yo creo que es muy importante. 

Ir al extranjero te hace pensar como lo hace otra gente de otros países, y te encuentras a gente muy variada y que realmente piensa de manera distinta a la nuestra, y eso es importante para abordar un problema, ya no solo por la geografía de dónde vienen, sino también por lo que han estudiado, y la distinta formación que han tenido, y porque no todo son médicos, sino también, biólogos, químicos, matemáticos, informáticos, etc. 

Este enriquecimiento es muy importante, sobre todo para problemas extremadamente complejos, como el cáncer o la demencia, que tienen que ser abordados de muchas formas y desde muchas perspectivas. 

  • ¿Qué factores son decisivos a la hora de contratar a una persona? ¿Miras más las notas, el currículum, la entrevista personal…?

Siempre he dicho que la parte más difícil de la investigación son los recursos humanos, intentar escoger las personas buenas para una posición, más que hacer o pensar el experimento. Porque es más fácil entender las células que a las personas. Hay personas que no son tan directas, es un conjunto más complicado. 

Entonces, hay varios puntos importantes. Uno es el objetivo, que son las calificaciones. Si tiene buenas calificaciones, como mínimo, sabes qué memoria tiene. Segundo, tiene disciplina, porque es capaz de pasar muchas horas estudiando. En conclusión las calificaciones demuestran como mínimo memoria y disciplina. 

Después, la parte subjetiva que es el interés por las cosas. Es decir una persona que sólo pregunta ¿cuánto cobraré? ¿qué horario haré?, ya de entrada dice mucho. En cambio si una persona dice quiero investigar el sarcoma, y del sarcoma querría encontrar si hay una translocación o algo interesante, esto me interesa más y después ya le pagaré lo que toca y más si es necesario; pero lo ideal sería que dijese “quiero hacer esto y después me voy a dedicar a hacer investigación o compatibilizar la clínica con la investigación” esto me parece perfecto. Eso sería lo ideal, que más personas compatibilizaran la clínica por la mañana y la investigación por la tarde; eso es lo que se hace en muchos países.

  • Me gustaría saber más sobre la persona Manuel Esteller ¿qué es la cosa más especial tuya que no se puede encontrar en tu currículum?

Soy una persona que vivo a fondo la ciencia, es decir, para mí, además de la familia más íntima, lo más importante es la ciencia. La ciencia, para mí, e s casi tangible. Estar ahí en la investigación. El currículum refleja muchas cosas como papers, premios, etc… Pero ¿cuál es el motivo de esto? Pues intentar descubrir cosas continuamente. Cuando una persona que tiene un cáncer avanzado me escribe un email, me queda la frustración de no poder hacer nada. De no poder ayudarla. Por eso voy a intentar disminuir esta frustración. Por esto lo que debo hacer es continuar trabajando. 

La cosa que no pone el currículum, quizás, es las inmensas ganas que tengo de seguir descubriendo cosas.

  • ¿Cuáles son tus series favoritas de televisión?

Tengo unas series que marcaron mi niñez y juventud, porque he sido un niño que me he criado con la televisión. Yo fui más de ver televisión y menos salir a la calle. Pero a partir de cierto punto la televisión cada vez la vi menos. 

Hoy en día solo veo noticias y futbol. Noticias para estar informado, porque soy muy esponja, con esto quiero decir que a veces agarro mucha información y no la filtro, me la quedo toda.

Y el fútbol porque es básicamente una pizarra que se borra durante 90 minutos y no te deja pensar. El fútbol es una cosa muy primitiva. y la verdad es que no tengo tiempo para ver series.

La última serie que seguí fue The Walking Dead, porque todo comienza con un virus que muta y ese argumento me resulta muy interesante. Hace dos semanas en una publicación se demostró que si matas un cerdo, unas horas después las células neuronales del cerebro aún funcionan y se pueden reactivar.

Hay también una película muy interesante llamada World War Z, donde los zombis no se comen a las personas enfermas y esto pasa en la naturaleza también. Por ello pienso que también tiene cierto interés. 

Me gusta mucho la ciencia ficción, porque lo que hoy es ficción en poco tiempo será ciencia. Hay muchas cosas que no han pasado aún, pero por ejemplo, en el caso de Julio Verne, mucho de lo que escribió se hizo realidad -menos algunas cosas como el viaje al centro de la tierra, porque la presión es demasiado fuerte.

  • Quería terminar la entrevista con una pregunta que no te hubieran hecho nunca y se me ha ocurrido ésta ¿Te gustan los calçots?

¡Ja, ja ja! No soy mucho de calçots. Yo soy más de jamón, esa es mi debilidad ¡Visca el pernil!

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